Fito y sus Fitipaldis: el aullido rock que Madrid esperaba.
· El bilbaíno presentó su nuevo disco El monte de los aullidos (Warner Music, 2025) en el Movistar Arena con el cartel de «entradas agotadas».
El artista bilbaíno Adolfo Cabrales Mato, conocido desde hace más de tres décadas como Fito, visitó la capital para ofrecer el primero de los cuatro conciertos en el céntrico Movistar Arena dentro de su actual gira “Aullidos Tour”. Tras actuar en las últimas cinco semanas en Santander, A Coruña, Santiago de Compostela, Pamplona, Zaragoza y Gijón presentando su octavo LP, El monte de los aullidos (Warner Music, 2025), llegó el turno en la conocida como ciudad de la libertad.
Detrás de un telón donde se leía “Fito & Fitipaldis”, Cabrales entonó las primeras palabras de la canción ‘A contraluz’ incluida en su citado nuevo disco, con su característica silueta con gorra, vaqueros elásticos y botas de punta proyectada en la tela gigante, comandando a su banda. La misma, sus Fitipaldis, liderada por su compañero, amigo, guitarrista y productor Carlos Raya y completada por el bajista Alejandro “Boli” Climent, el baterista Eduardo “Coki” Giménez, el saxofonista Javier Alzola, el teclista y acordeonista Jorge Arribas y el guitarrista, violinista y xilofonista Diego Galaz, estuvo a la altura durante toda la velada.

Tras arrancar con el citado tema, pusieron la directa hacia un repertorio cargado de éxitos, con ‘Un buen castigo’ de su tercer LP, dando paso seguidamente a ‘Por la boca vive el pez’, single que abrió su cuarto álbum en el que mezcló con éxito géneros como rock, swing, blues, soul e incluso pop. Esa ha sido una de las señas de identidad de Fito, su capacidad para seguir explorando sonidos en cada uno de sus nuevos trabajos, dando como resultado una de las carreras discográficas más sólidas de la escena estatal.
Poco después, cuando interpretaron ‘Me equivocaría otra vez’, Cabrales comentó “me acordé de Robe” una vez recitó el estribillo mientras golpeó su pecho. Fue su sentida mención para su colega extremeño Robe Iniesta fallecido hace dos semanas, con quien compartió aventuras, primero girando Platero y Tú con Extremoduro y después creando el proyecto Extrechinato y Tú, para rendir homenaje a Manolo Chinato.
Con ‘Los cuervos se lo pasan bien’, ‘Entre la espada y la pared’ y ‘A quemarropa’ el concierto cogió intensidad, los Fitipaldis respaldaban a la perfección a Fito y el respetable cantaba y coreaba sin parar. El corte que titula su nuevo lanzamiento, ‘El monte de los aullidos’, fue el detonante perfecto para que la audiencia aullase mientras sobre el escenario cada músico tenía su protagonismo. Pero no quedó ahí la cosa, porque encadenaron la emotiva ‘Cada vez cadáver’ con la intensa ‘Whisky barato’, donde Diego Galaz con el violín y Jorge Arribas con el acordeón tiraron de oficio para deleitar a los asistentes en la parte central del escenario ante el jolgorio colectivo.

Después de una calurosa ovación, Cabrales comentó que en la actual gira recuperan la vieja costumbre de grabar un vídeo con todos los presentes alzando los brazos y saludando a los asistentes en su siguiente concierto, emitiendo en las pantallas el saludo del público en Gijón y grabando uno para la próxima cita en Madrid, justo antes de la traca final de singles en el último tramo del concierto.
Tras ese instante Fito corrió de lado a lado del escenario poniendo en pie a todo el graderío, cantando en los micrófonos situados en los laterales del escenario. Entonces llegaron dos de sus canciones más conocidas, ‘La casa por el tejado’ y ‘Soldadito marinero’, donde las linternas de los teléfonos móviles sustituyeron a los mecheros de antaño, continuando con ‘La noche más perfecta’ mientras Fito estaba iluminado en el centro del escenario. Llegó el momento de rescatar a Platero y Tú con ‘Entre dos mares’ y terminar con ‘Antes de que cuente diez’, tema alargado hasta que pusieron punto final a un trabajado show.
Texto: Alfredo Rodríguez
Fotografías: Alfredo Rodríguez


